La misión Artemis II ha marcado un antes y un después en la historia de la exploración humana del espacio al superar este lunes el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos desde la Tierra. La cápsula Orión, que transporta a una tripulación internacional, ha dejado atrás la marca establecida hace más de cinco décadas por el Apolo 13.
El hito ocurrió durante la jornada de este 6 de abril de 2026, mientras la nave se aproximaba a la esfera de influencia de la Luna. De acuerdo con los registros de la NASA, la tripulación integrada por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen superó los 400.171 kilómetros de distancia respecto a nuestro planeta, una cifra que se mantenía como el estándar máximo desde 1970.
Este logro se produce en el marco de una misión de diez días diseñada para orbitar nuestro satélite natural y realizar observaciones científicas sin precedentes. La trayectoria elegida, conocida como retorno libre, permite que la gravedad lunar atraiga la nave de manera natural hacia una ruta de regreso. Durante las horas clave de este lunes, los tripulantes se prepararon para el sobrevuelo por la cara oculta de la Luna, un momento que conlleva una pérdida temporal de comunicaciones con el Control de Misión debido a la posición de la cápsula detrás del satélite.
El astronauta canadiense Jeremy Hansen, integrante del equipo, destacó la importancia de este avance al señalar que, al alcanzar este punto, la tripulación busca honrar las proezas de sus predecesores y desafiar a las futuras generaciones a seguir expandiendo los límites de la presencia humana en el cosmos. La misión, que despegó el pasado 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, continúa con sus objetivos técnicos antes de iniciar su fase de retorno a la Tierra.
Además del registro de distancia, la NASA confirmó que la misión ha logrado establecer otro récord técnico al completar el envío de comunicaciones a la mayor distancia jamás alcanzada en la historia de la exploración tripulada, un mensaje enviado por el director de vuelo de la agencia a los astronautas a bordo. Conforme la Orión sigue su curso, los ojos de la comunidad científica permanecen atentos a las observaciones y datos que la tripulación recopilará durante su estancia en el entorno lunar.



