El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha manifestado que España está agotando todas sus vías de actuación para asistir a Cuba frente a la compleja situación que atraviesa la isla. Durante una entrevista concedida al programa La Hora de la 1 de RTVE, el jefe de la diplomacia española ha destacado que el Ejecutivo no solo mantiene el flujo de ayuda humanitaria, sino que también lidera esfuerzos internacionales para coordinar una respuesta conjunta con otros países.
Albares ha insistido en que España ya está cumpliendo con su papel como socio histórico y solidario, habiendo canalizado más de un millón trescientos mil euros en asistencia a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Esta ayuda, centrada principalmente en productos sanitarios y alimentos de primera necesidad, se gestiona en gran medida mediante los mecanismos de Naciones Unidas para garantizar que llegue de manera efectiva a la población civil.
El ministro ha recalcado que el Gobierno seguirá enviando estos paquetes de ayuda el tiempo que sea necesario, calificando a Cuba como un pueblo hermano que requiere el apoyo firme de la comunidad internacional en momentos de vulnerabilidad.
Uno de los puntos clave de la intervención de Albares ha sido la postura de España frente al embargo estadounidense. El ministro ha reiterado la condena de España al bloqueo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde hace décadas, calificándolo como un obstáculo para el desarrollo y el bienestar de los cubanos. En este sentido, ha señalado que España está trabajando activamente para sumar a otros países a esta postura, un proceso que, según ha reconocido, toma cierto tiempo pero es fundamental para generar un cambio de tendencia global.
El objetivo, ha explicado el ministro, es analizar opciones junto a otros socios internacionales para intentar hacer algo conjuntamente que alivie la situación energética y económica de la isla. Albares ha subrayado que la posición española busca que sea el propio pueblo cubano quien decida libremente su futuro, sin injerencias externas ni presiones económicas que asfixien su capacidad de decisión.
Albares se ha mostrado convencido de que la postura de España sobre Cuba terminará siendo pionera, estableciendo paralelismos con otros escenarios de la política exterior española donde el país ha mantenido una voz propia y firme. Ante el endurecimiento de las sanciones y las amenazas externas, la estrategia de Madrid pasa por consolidar una red de apoyo que combine la asistencia directa con una presión diplomática orientada al levantamiento de las restricciones comerciales.
La situación energética de la isla, que ha sufrido apagones totales en fechas recientes, sigue siendo la principal preocupación de las autoridades españolas, que buscan fórmulas para reactivar sectores básicos como el transporte y el suministro eléctrico sin contravenir la legalidad internacional.



