Los hutíes de Yemen, aliados de Irán, afirmaron este sábado que han lanzado una andanada de misiles balísticos hacia el sur de Israel, describiendo la acción como la primera fase de una intervención militar directa en apoyo a Teherán y grupos aliados en Oriente Medio. La entrada del grupo en el conflicto supone una nueva y significativa escalada en una guerra que ya se extiende por toda la región.
En una declaración televisada, el portavoz del brazo militar de los hutíes, Yahya Sarea, afirmó que los ataques fueron lanzados contra objetivos militares sensibles en el sur de Israel y se llevaron a cabo en coordinación con lo que denominó operaciones en curso de Irán y Hezbolá en el Líbano. Sarea añadió que la operación había logrado con éxito sus objetivos y advirtió que se producirían nuevos ataques.
La ofensiva no se limitó a un primer lanzamiento. El portavoz Yahya Saree afirmó en un comunicado posterior que el grupo lanzó una lluvia de misiles de crucero y drones contra varios objetivos vitales y militares en Israel, y añadió que dicho ataque coincidió con las operaciones militares llevadas a cabo por Irán y Hezbolá en el Líbano.
El grupo, un componente clave del llamado “eje de la resistencia” de movimientos armados afines a Teherán, había amenazado en la víspera con sumarse al conflicto. Horas antes de la reivindicación, el ejército israelí informó que estaba interceptando un ataque procedente de Yemen. Ambos misiles fueron interceptados y no se registraron heridos ni daños materiales, según un funcionario de seguridad israelí.
La guerra estalló el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, en los que murió el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. Desde entonces, el conflicto se ha propagado a toda la región y golpea la economía global, especialmente por los problemas de suministro y el encarecimiento del petróleo y el gas.
El grupo justificó los ataques como una respuesta a la continua ofensiva estadounidense e israelí contra Irán y a lo que describió como una escalada de violencia contra las facciones aliadas en el Líbano, Irak y los territorios palestinos. El comunicado de los hutíes afirmaba que la operación era una respuesta directa a la continua escalada militar, los ataques contra infraestructuras y la perpetración de crímenes y masacres contra sus hermanos en Líbano, Irán, Irak y Palestina.
El ejército israelí confirmó la interceptación de al menos un misil en el sur del territorio nacional durante la madrugada, hecho que activó las alarmas en la ciudad de Beersheba, en el desierto del Néguev.
Los hutíes, que han controlado la capital yemení Saná y vastas zonas del país desde hace aproximadamente una década, cuentan con la capacidad de desplegar misiles y drones que pueden alcanzar el sur de Israel cruzando el mar Rojo o sobrevolando territorios de Arabia Saudí o Jordania.
La intervención hutí trae consigo además una amenaza de alcance económico global. Cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb, frente a las costas de Yemen, el punto estratégico que conecta el mar Rojo con las rutas marítimas mundiales, es una opción viable, declaró Mohammed Mansour, subsecretario del Ministerio de Información de los hutíes, en declaraciones a CNN.
El transporte marítimo y los mercados petroleros globales ya han sido impactados después de que Irán respondiera al ataque estadounidense-israelí cerrando de facto el estrecho de Ormuz, lo que llevó a lo que la Agencia Internacional de Energía describió como la peor interrupción en la historia del mercado petrolero.
Los hutíes comenzaron a atacar barcos a lo largo de la ruta en octubre de 2023, en respuesta a la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza. Los volúmenes de transporte en el mar Rojo se desplomaron, con el tráfico por el canal de Suez cayendo un 70% a mediados de 2024, según un informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo.
Durante la guerra en Gaza, los hutíes lanzaron más de 1.800 ataques contra Israel en apoyo a Palestina, que incluyen misiles balísticos, de crucero, hipersónicos, drones y barcos. La mayoría de estos ataques han sido interceptados por Israel sin causar víctimas ni daños.
El comunicado rebelde incluyó una advertencia sobre la continuidad de su campaña armada: sus operaciones continuarán hasta que se alcancen los objetivos declarados y hasta que cese la agresión en todos los frentes de resistencia.
Para los analistas, la entrada de los hutíes en este nuevo conflicto cambia las reglas del juego. Fawaz Gerges, profesor de relaciones internacionales en la London School of Economics, señaló a NBC News que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ya no es realmente una guerra limitada, sino un conflicto regional total que involucra cadenas de suministro, el sistema energético global y sus rutas marítimas.



