El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado esta tarde una remodelación de su gabinete tras la salida de María Jesús Montero, quien deja sus cargos para encabezar la candidatura del PSOE en las próximas elecciones de Andalucía el 17 de mayo. En una comparecencia institucional desde el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha comunicado el ascenso de Carlos Cuerpo a la vicepresidencia primera y el nombramiento de Arcadi España como nuevo ministro de Hacienda.
La decisión de situar a Carlos Cuerpo en la vicepresidencia primera supone un refuerzo de su perfil técnico y económico dentro del Ejecutivo. Cuerpo, que mantiene la cartera de Economía, Comercio y Empresa, se convierte así en el primer hombre en ocupar esta posición desde que Sánchez llegó a la presidencia en 2018, sucediendo a Carmen Calvo, Nadia Calviño y la propia Montero. El presidente ha definido al nuevo vicepresidente como uno de los economistas más brillantes del país y un servidor público de dilatada experiencia en organismos europeos.
La cartera de Hacienda será asumida por Arcadi España, quien hasta ahora desempeñaba las funciones de secretario de Estado de Política Territorial. El nuevo ministro cuenta con experiencia previa en la gestión de cuentas públicas, habiendo sido conseller de Hacienda en la Generalitat Valenciana bajo el mandato de Ximo Puig. Sánchez ha destacado de él su inteligencia, rectitud y compromiso, asegurando que dará continuidad a la labor desempeñada por su predecesora.
La marcha de Montero obliga al Gobierno a prescindir de una de sus figuras con mayor peso político y capacidad de negociación, tanto en el Congreso como dentro de la estructura orgánica del PSOE, donde se mantiene como número dos.
Con estos cambios, el presidente opta por un giro que diversos analistas califican de tecnocrático, buscando solvencia y estabilidad en las áreas económicas estratégicas. Los nuevos cargos tomarán posesión de sus responsabilidades de forma inmediata para afrontar retos como la gestión de los fondos europeos y la coordinación de las políticas fiscales con las comunidades autónomas en un año condicionado por el calendario electoral regional.



