La tarde de este jueves en el barrio de Malasaña se vio alterada por un despliegue de seguridad inusual. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acudió al céntrico barrio madrileño con el objetivo de disputar unas partidas de ajedrez en un local especializado, el Gambit Café. Según informaciones publicadas durante la jornada de hoy, el mandatario movilizó para este desplazamiento un operativo compuesto por nueve vehículos de escolta y aproximadamente treinta agentes de policía.
La presencia del jefe del Ejecutivo en el establecimiento, situado en la calle de las Pozas, comenzó alrededor de las cinco de la tarde. Sánchez acudió acompañado por la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, además de un grupo de asesores y personal técnico. Durante su estancia, el presidente se mostró relajado, interactuando con los clientes presentes, tomándose fotografías e incluso prolongando su estancia para jugar más de una partida, a pesar de que inicialmente solo estaba prevista una.
Este encuentro lúdico tuvo consecuencias en la agenda oficial de la jornada. La comparecencia en el Palacio de la Moncloa, programada originalmente para las cinco y media de la tarde con el fin de anunciar una remodelación del Gobierno, sufrió un retraso de quince minutos. Finalmente, el presidente abandonó el local de Malasaña cerca de las seis de la tarde para dirigirse a la sede de la presidencia, donde anunció el nombramiento de Carlos Cuerpo como vicepresidente primero y de Arcadi España como nuevo ministro de Hacienda.
El despliegue de seguridad en las estrechas calles de Malasaña no pasó desapercibido para los vecinos y transeúntes, generando un notable contraste entre el ambiente bohemio del barrio y la rígida protección que rodea habitualmente los movimientos del presidente.



