Vikingo es el nombre dado a los miembros de un grupo étnico originario de Escandinavia que se desarrolló entre los años 789 y 1100 y que descendían de un pueblo de origen germánico que se estableció en la península escandinava hacia el año 2000 a. C.
Sus ataques y su aparición en la escena política europea se iniciaron en el año 793 cuando saquearon el monasterio de Lindisfarne en el norte de Gran Bretaña.
Durante los siglos siguientes, los vikingos tuvieron gran influencia en la historia europea: en las Islas Británicas gobernaron durante muchos años hasta ser finalmente conquistadas por los normandos, descendientes de vikingos; en Rusia contribuyeron a la formación del estado ruso; en Francia terminaron recibiendo como feudo la región de Normandía; en Italia fundaron el reino normando de Sicilia e incluso llegaron a influir con sus incursiones en el Califato de Córdoba y en el Imperio bizantino.
Dentro de su cuerpo de leyendas islandesas hablan del viaje, en el año 1000, del héroe Björn Asbranson, que fue arrastrado por una tormenta desde las costas de Irlanda hacia el sur, hasta la isla de Los Pájaros.
Según esta leyenda los nativos de la isla llevaron al náufrago frente a su jefe, un hombre alto y de piel blanca que le habló en gaélico. Sorprendido le dijo que el y los otros navegantes eran de Islandia. A lo que el jefe del grupo les dijo que el también era islandés, comentando: “Si tuvieses la suerte de volver a Islandia dale esta espada a Kjartan, el amo de Frodá, y el brazalete a Turid, su madre”.

Un investigador sueco de nombre Lillieström, identifica esa leyenda con las Islas Canarias e incluso vincula palabras isleñas con la cultura vikinga. Concretamente menciona “Tara”, el nombre de la diosa madre celta y de la capital de la Irlanda pre-vikinga, termino idéntico a un barrio de Telde en Gran Canaria y lugar donde supuestamente se encontró el famoso Ídolo de Tara. También menciona la palabra Tamarán, que según él derivaría claramente del nombre irlandés, Tamara, usual entre las mujeres anglosajonas y canarias aún hoy.
Ben, el conocido prefijo irlandés que significa “de”, es decir, “procedente de”, lo encontraríamos según su criterio en nombres de roques tan canarios como el Bentaiga en Gran Canaria. Es curioso que Taiga se llamaba un héroe irlandés del S.III.
Otro termino que cree emparentado con Islandia es el topónimo Galdar que Lillieström lo deriva de Gardar, el nombre de la Groenlandia vikinga y primera sede del obispado de la gran isla ártica.

Además, construye una teoría sobre el yacimiento del agujero en Galdar. Él mantiene que se trata de un enterramiento vikingo y que las maderas con las que se cerraban las sepulturas eran maderas provenientes de los barcos vikingos, ya que esa era una tradición propia de ellos cuando uno de sus hombres era enterrado lejos de su tierra natal.

Hasta el momento los historiadores no dan crédito a las teorías de Lillieström, teorías que ha recogido por primera vez en Canarias para someterlas al análisis critico de sus lectores, el investigador del mundo de lo insólito José Gregorio González.
Dicho queda.



