La lucha contra el cambio climático y la innovación educativa se han unido en una nueva alianza estratégica. La Fundación Sergio Alonso presentó ayer en Arucas la expansión del «Proyecto Árboles», un plan que llenará de vida, espacios verdes y tecnología los centros educativos del norte de Gran Canaria.
En un acto celebrado en la sede de la Mancomunidad del Norte, se ha firmado el convenio marco que une a cuatro entidades clave desde la cooperación público-privada: la Mancomunidad de Ayuntamientos del Norte de Gran Canaria, la Fundación Sergio Alonso (FSA), la Fundación Canaria para la Reforestación (Foresta) y la Fundación Acuorum Iberoamericana Canaria de Agua.
Cooperación para un entorno escolar sostenible
El objetivo principal de este convenio es la creación de espacios verdes a través de la plantación de árboles en los colegios e institutos de los municipios norteños que se adhieran voluntariamente al programa. Al evento de presentación asistieron figuras clave como Nayra Moreno, directora de la Fundación Sergio Alonso; Alicia Rodríguez, directora de Foresta; María Soledad Iess, gerente de la Fundación Acuorum; y María del Carmen Rosario, presidenta de la Mancomunidad, quien estuvo acompañada por concejales y personal técnico de distintos municipios del norte.
Esta alianza busca alcanzar varias metas fundamentales para la comunidad educativa:
- Concienciar a la sociedad y a las nuevas generaciones sobre la importancia de los árboles para combatir el cambio climático
- Incrementar exponencialmente las áreas verdes dentro de los recintos escolares
- Mejorar la calidad de vida y el bienestar de toda la comunidad educativa mediante la creación de espacios de sombra naturales
De la plantación a la medición con el talento de la FP
Lo que hace único al Proyecto Árboles dentro de la visión de la Fundación Sergio Alonso es su enfoque integral. Plantar es solo el primer paso; el siguiente es medir, comprender y educar a través de la tecnología.
Las nuevas plantaciones en el norte de la isla se integrarán en la fase tecnológica del proyecto, donde el alumnado de Formación Profesional Dual asume un rol protagonista. Serán estos jóvenes talentos quienes instalen y configuren prototipos de sensores electrónicos para monitorizar el impacto real de los árboles en el entorno de los colegios, recogiendo datos que se podrán visualizar en una plataforma web interactiva.
De esta forma, el Proyecto Árboles no solo transforma el paisaje de los centros educativos, sino que se convierte en un demostrador vivo de la metodología «aprender haciendo», conectando la sostenibilidad medioambiental con la empleabilidad tecnológica y demostrando de lo que es capaz el talento joven de Canarias.



