Icono del sitio Página 13

Los 61 de Sánchez

Cuentan que hay 61 periodistas y seudo periodistas que trabajan en medios de comunicación españoles que cobran de La Moncloa (en dinero o en favores de colocación en medios y organismos públicos) y que reciben diariamente un prontuario con lo que tienen y no tienen que decir. Son las mismas consignas que se envían desde Presidencia a ministros, secretarios de Estado y otros altos cargos de la nación. Es la dictadura de Sánchez llevada a sus extremos. De estos prontuarios vienen las coincidencias de lo que dicen unos y otros. Sánchez tiene una virtud: reunirse de personas mucho más listas que él. Tiene otra virtud: mientras los presidentes españoles han sido unos paletos que no hablan una palabra de inglés, él maneja el idioma de Shakespeare con cierta fluidez. No crean que lo que digo es baladí. Hablar inglés es muy importante para no ir a Bruselas y quedarse abandonados en un rincón, como hacían Zapatero y Rajoy, porque Aznar le echaba cara. Creo que Rajoy habla francés, eso le salvaba un poco. Heredamos de Franco la ausencia de idiomas –quero decir, aprendidos en serio-. En los planes escolares eran unas marías el inglés y el francés. Y se ha demostrado que sin idiomas no se puede ir por el mundo y mucho menos gobernar. Ignoro si Feijóo habla algo más que español y gallego –que es otro español, pero ininteligible–, pero debería ponerse a dar clases de inglés para cuando le toque, si es que le toca porque con la Ley de Nietos no sé yo. Tengan en cuenta que Sánchez basa su estrategia electoral en esta ley, que aumentará en un millón los votantes españoles, si la normativa entra para su convalidación en el Constitucional de Conde Pumpido –que tiene el mandato caducado— antes de que se celebren los comicios legislativos, en noviembre de 2027. España es, hoy, una pura trampa, un país de mafiosos que juega con las instituciones, las prostituye y las ocupa, con un descaro y un cinismo dignos de mejor causa. Sánchez se ha atrevido a ¡decir que el Sahara es marroquí!, sin contar ni siquiera con su Consejo de Ministros y, sobre todo, sin el refrendo de las cámaras que componen las Cortes Españolas. Este tipo es un peligro, pero la oposición no ha logrado reunir los argumentos necesarios para desmontarle el tinglado que tiene montado con tal de seguir en el poder. Los sicópatas son tremendamente peligrosos. Mientras, los 61 periodistas en nómina y la legión de asesores de La Moncloa preparan el terreno para que Sánchez repita. Aunque ustedes no se lo crean, podría conseguirlo. Lo tiene crudo, pero no imposible.

Salir de la versión móvil