El Gobierno de España ha completado este sábado la evacuación de su embajada en Teherán debido al rápido deterioro de las condiciones de seguridad en la capital iraní. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha confirmado que el embajador, Antonio Sánchez Benedito, y el personal esencial que permanecía en la legación han cruzado con éxito la frontera hacia Azerbaiyán.
La decisión de cerrar la representación diplomática se produce tras una semana de intensos bombardeos ejecutados por las fuerzas de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en territorio iraní. Según fuentes gubernamentales, el convoy terrestre recorrió los más de quinientos kilómetros que separan la capital iraní de la frontera azerbaiyana en una operación coordinada para garantizar la integridad de los funcionarios y de varios ciudadanos españoles que se sumaron a la salida.
El ministro Albares ha subrayado a través de un comunicado que la protección del servicio exterior y de los ciudadanos españoles es la prioridad absoluta del Ejecutivo en este momento. Asimismo, ha informado de que la sala de crisis del ministerio permanece activa las veinticuatro horas para atender cualquier emergencia consular en la región, mientras que el resto de las embajadas españolas en los países vecinos continúan operativas.
Esta evacuación definitiva sigue a una primera fase realizada hace tres días, cuando un grupo de veintidós españoles logró salir del país por vía terrestre hacia Bakú. Otros países europeos, como Austria e Italia, también han procedido al traslado o suspensión de sus actividades diplomáticas en Teherán ante la magnitud de la ofensiva militar iniciada el pasado 28 de febrero.
El conflicto, que ha entrado en una fase de máxima tensión con una nueva ola de ataques aéreos sobre la capital y otras ciudades principales, ha forzado a la comunidad internacional a acelerar los planes de repatriación. Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores reitera la recomendación de no viajar a la zona y mantiene contacto permanente con los españoles que aún puedan encontrarse en la región a través de los teléfonos de emergencia habilitados.



