El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha recurrido al humor y a las redes sociales para zanjar una oleada de especulaciones que circulaba intensamente en los últimos días. A través de un vídeo publicado este domingo en su cuenta oficial de X, el mandatario se dejó ver en una cafetería de las colinas de Jerusalén, echando por tierra las versiones que sugerían que había fallecido en un reciente ataque iraní.
En la grabación, Netanyahu aparece relajado frente a una taza de café humeante. Con un tono irónico, el primer ministro utiliza un juego de palabras en hebreo basado en el verbo morir para referirse a su deseo por la bebida. Me muero por un café, afirma en el vídeo, en una clara alusión a los titulares y mensajes que, desde cuentas vinculadas a la órbita de Irán, daban por cierta su desaparición física.
El vídeo no solo responde a los rumores de muerte, sino también a una curiosa teoría conspirativa que se volvió viral tras su última aparición oficial el pasado jueves. Varios usuarios en redes sociales afirmaron que aquel discurso fue generado mediante inteligencia artificial, basándose en un fotograma donde un efecto óptico hacía parecer que Netanyahu tenía seis dedos en su mano derecha.
Para despejar cualquier duda sobre la autenticidad de su presencia física, el mandatario mostró ambas manos frente a la cámara en el café de este domingo. ¿Quieren contar mis dedos?, pregunta con sarcasmo en la grabación mientras extiende las palmas, invitando a los espectadores a verificar que tiene cinco dedos en cada mano.
Más allá de la anécdota, Netanyahu aprovechó el encuentro informal para enviar un mensaje a los ciudadanos israelíes en un momento de máxima tensión regional. El primer ministro animó a la población a salir a tomar el aire, siempre que se mantengan cerca de los refugios, y aseguró que el gobierno y las fuerzas de seguridad continúan trabajando de forma intensa en operaciones que no pueden ser reveladas por el momento.
La publicación de este vídeo coincide con un incremento de la retórica hostil por parte de la Guardia Revolucionaria de Irán, que este mismo domingo reiteró sus amenazas contra el líder israelí. Sin embargo, con esta puesta en escena en un lugar público y cotidiano, la oficina de Netanyahu busca proyectar una imagen de normalidad y control frente a la guerra de desinformación que rodea el conflicto actual.



