El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha comparecido esta mañana ante la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo con un mensaje de rechazo absoluto a las acusaciones vertidas sobre su papel en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Durante una sesión marcada por la tensión dialéctica con los portavoces de la oposición, el exdirigente socialista ha afirmado que no ha tenido ningún tipo de relación con la empresa ni intervino en el proceso que derivó en la inyección de 53 millones de euros de fondos públicos.
Desde el inicio de su intervención, Zapatero ha subrayado que su presencia en la Cámara Alta responde a un deber constitucional, aunque ha recordado que no ostenta responsabilidades públicas desde hace catorce años. Al ser preguntado por su presunta mediación en el rescate de la aerolínea, ha sido tajante al declarar que no ha realizado gestiones con el Gobierno ni ha mantenido contactos con el presidente de la compañía para este fin. Según sus palabras, las informaciones que le vinculan con el caso son especulaciones y patrañas carentes de fundamento.
El expresidente también ha aprovechado la comparecencia para desmarcarse de las figuras centrales del caso Koldo. Ha asegurado no conocer a Koldo García y ha limitado su relación con Víctor de Aldama a un encuentro circunstancial durante un viaje entre Venezuela y República Dominicana, negando cualquier reunión posterior o vínculo profesional.
En cuanto a su actividad en Venezuela, Zapatero ha defendido su papel como mediador, destacando su intervención en la liberación de más de un centenar de presos. Ha negado tajantemente poseer activos o intereses económicos en el país latinoamericano, calificando de infundios las teorías sobre supuestas propiedades o beneficios derivados de su labor diplomática.
Ante la insistencia de los senadores del Partido Popular, que le acusan de actuar como lobista y de utilizar sociedades pantalla para cobrar comisiones, el expresidente ha advertido que no descarta recurrir al Tribunal Constitucional. Zapatero ha denunciado lo que considera una investigación prospectiva e ilegal sobre su patrimonio y ha defendido la legalidad de sus ingresos privados como consultor, los cuales, según ha indicado, están debidamente facturados y declarados.
La comparecencia ha concluido con un mensaje de resistencia política. El exlíder socialista ha acusado a la oposición de intentar socavar su imagen pública para dañar al actual Gobierno, asegurando que sus derechos están intactos y que sabrá utilizarlos para defender su honor frente a lo que denomina un delirio de persecución.



