El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha puesto en marcha, por primera vez en el municipio, un Servicio de Gestión Integral de Colonias Felinas, a través de la Concejalía de Bienestar Animal, con el objetivo de establecer un modelo estructurado de intervención sobre los gatos comunitarios conforme a la normativa vigente en materia de protección animal.
La iniciativa permite dar cumplimiento a la Ley de Bienestar Animal y responde a una demanda social trasladada en los últimos años por vecinos y colectivos vinculados al ámbito del bienestar animal, incorporando criterios técnicos, sanitarios y organizativos en la gestión municipal de las colonias felinas.
El servicio contempla la identificación, censo y geolocalización de las colonias existentes en el término municipal, la aplicación sistemática del método CER (Captura, Esterilización y Retorno) como herramienta de control poblacional, el seguimiento sanitario de los animales y la supervisión periódica de los espacios donde se ubican. Asimismo, incluye actuaciones orientadas a la mejora de las condiciones higiénico-sanitarias y a la adecuada coordinación con las personas colaboradoras autorizadas.
La concejala delegada de Bienestar Animal, Josefa Reina, ha señalado que “la implantación de este servicio supone la consolidación de un modelo de gestión planificado y estable, alineado con las obligaciones legales y con los principios de protección y bienestar animal”.
Reina añadió que “por primera vez el Ayuntamiento dispone de una estructura específica para abordar de manera integral la gestión de las colonias felinas, garantizando criterios técnicos y sanitarios que favorecen tanto el bienestar de los animales como la convivencia ciudadana”.
El programa contempla igualmente la retirada para adopción de ejemplares sociables y cachorros en edad de socialización, fomentando su integración en entornos adecuados y contribuyendo a una gestión sostenible a medio y largo plazo.
Con esta actuación, el Ayuntamiento avanza en el desarrollo de políticas públicas responsables, reforzando la planificación, el control y la supervisión en materia de bienestar animal dentro de la gestión municipal ordinaria.



