El Papa León XIV pisó suelo español este sábado 6 de junio, inaugurando un viaje apostólico que le llevará durante seis días por Madrid, Barcelona y las Islas Canarias. Tras aterrizar en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, el pontífice pronunció su primer discurso en el Palacio Real, donde alertó contra los “enfoques identitarios” y “divisivos” en el contexto del auge de la ultraderecha en España. Fue su primera parada oficial antes de subir al papamóvil rumbo a la Nunciatura Apostólica.
Unas 130.000 personas se congregaron en las calles de Madrid para presenciar el recorrido del pontifice entre el Palacio Real y la Nunciatura Apostólica. Por la tarde, León XIV tiene previsto visitar el proyecto social “CEDIA 24 Horas” de Cáritas Diocesana de Madrid, un centro de atención a personas sin hogar, y presidir una vigilia de oración con jóvenes en la Plaza de Lima. La jornada combina así el protocolo institucional con un mensaje social explícito sobre los márgenes de la sociedad.
El viaje llega cargado de expectativas políticas y religiosas. Según el programa oficial del Vaticano, el lema del periplo es “Alzad la mirada”, tomado del Evangelio de San Juan, y uno de sus ejes centrales será la dramática situación de los migrantes que huyen de África buscando esperanza en Europa. El acto central en Madrid será una misa multitudinaria y procesión del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles, y en Barcelona el Papa inaugurará la Torre de Jesucristo de la Sagrada Família. Las palabras ya pronunciadas en el Palacio Real —y las que están por llegar— prometen ser debatidas en una España fracturada políticamente en los días siguientes.

