sábado, 29 noviembre, 2025

El “premio” de Fernando Guanarteme

Tras su captura por las tropas europeas, el noble indígena Tenesor Semidán fue llevado ante la presencia de los Reyes Católicos. Allí se bautizó con el nombre de Fernando Guanarteme y prometió lealtad y obediencia a Isabel y Fernando.

Independientemente de que para muchos ese apresamiento fuera buscado o deseado por Tenesor, no existe duda de que ese hecho histórico supuso un punto de inflexión en el proceso de conquista de Gran Canaria y de Tenerife, tras su participación también en el sometimiento del pueblo guanche.

Sus majestades los Reyes Católicos decidieron premiar a su nuevo súbdito ofreciéndole tierras en Guayedra para que pudiera establecerse en ellas junto a su familia. Una vez que este y su descendencia ocuparon el territorio creció la preocupación entre los castellanos ante el gran número de indígenas que empezaron a residir junto a él.

Los Reyes Católicos padrinos de Tenesor Semidan

Ese miedo se materializó en un escrito firmado por el gobernador Hernando de Porras que fue enviado desde Gran Canaria a la Corte. La respuesta recibida por parte de los Reyes Católicos es que ese lugar le había sido entregado a Fernando Guanarteme a título de “Término Redondo”.

Si acudimos a diccionarios de términos jurídicos de la Edad Media en busca de dicha clasificación territorial, nos vamos a encontrar que el mismo define a un territorio sobre el que no tiene jurisdicción los pueblos colindantes. La Real Academia de la Lengua aclara que los “Términos Redondos” están sujetos a “alguna jurisdicción especial (señorial o eclesiástica, etc.) por lo que es indicativo de territorio con un derecho privilegiado”.

El uso de ese término por parte de los Reyes Católicos nos da a entender que no solo se le dio a Fernando Guanarteme la propiedad de Guayedra, sino que también se le permitió legislar y gobernar sobre todo lo que concerniese a las personas que residieran en sus posesiones.

Terrenos de Fernando Guanarteme

Estaríamos por tanto ante una suerte de “mini estado” gobernado por aquel que una vez fue llamado por su pueblo Tenesor Semidán.

Ese derecho concedido no impidió que el antiguo gobernante de Gran Canaria muriera en la pobreza, posiblemente envenenado en Tenerife. Con ello se intentaba impedir que contase a los Reyes Católicos los constantes incumplimientos que los representantes reales en Canarias realizaban ante los supuestos “nuevos súbditos”.

Durante años fue tradición popular que Tenesor Semidán estaba enterrado en la Ermita de San Cristóbal en La Laguna. Sin embargo, diferentes investigaciones han descartado esa posibilidad.

Hoy es un misterio que ocurrió con los restos mortales de un personaje histórico, que sigue levantando pasiones entre defensores y detractores.

Juan Carlos Saavedra Guadalupe
Juan Carlos Saavedra Guadalupehttps://juancarlossaavedra.com/
Escritor y divulgador cultural. Canal de WhatsApp: Juan Carlos Saavedra

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Información básica de protección de datos

Responsable: Moisés Castilla Melián.

Finalidad: publicar su comentario, sugerencia o valoración. 

Derechos: puede ejercitar su derecho de acceso, rectificación, supresión y otros, tal como aparece en la información ampliada que puede conocer visitando nuestra política de privacidad. https://pagina13.es/politica-de-privacidad/

Compártelo:

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

Popular

Otras noticias
Página 13

Pablo Milanés: la voz que aprendió a quedarse

El 22 de noviembre de 2022, el mundo amaneció...

“Berlín 90”: el día que Taller Canario cantó la caída del muro

Cuando el Muro de Berlín cayó la noche del...

Un manuscrito de García Márquez

He visitado Buenos Aires en cinco ocasiones. La capital...

El perdón de los Reyes Católicos a cambio de conquistar Canarias

La conquista de Canarias dejó tras de sí episodios...