Hoy lo vemos girando alegremente en las fachadas de muchas barberías, con sus icónicas franjas rojas, blancas y azules. Pero el poste de barbero, conocido como barber pole, es mucho más que un simple letrero llamativo: es un vestigio de una época en la que los barberos también eran cirujanos.
Durante la Edad Media, la medicina tal como la conocemos hoy estaba en pañales. Los médicos eran escasos, y muchos procedimientos menores (y algunos no tan menores) eran realizados por barberos. Estos no solo se encargaban de cortar el pelo o afeitar barbas, sino también de sacar muelas, hacer sangrías, aplicar sanguijuelas e incluso amputar extremidades.
La lógica era sencilla: los barberos ya manejaban cuchillas afiladas, y además tenían acceso directo al público. Por eso, muchas barberías funcionaban también como improvisados quirófanos.
El característico diseño del poste se remonta precisamente a esas prácticas médicas. Durante las sangrías (muy populares en la medicina premoderna), el paciente apretaba un palo o bastón para facilitar la circulación y que la sangre fluyera más fácilmente. Las vendas blancas utilizadas para cubrir las heridas se colgaban después en el exterior del local, enrolladas alrededor del bastón. Con el tiempo, la combinación del palo y las vendas ensangrentadas dio lugar al diseño en espiral que conocemos hoy.
- Rojo: representa la sangre.
- Blanco: representa las vendas.
- Azul: se añadió más tarde en algunos países, como EE.UU., posiblemente como símbolo patriótico (inspirado en la bandera), aunque hay quienes sugieren que representa las venas.
En Europa, el poste suele mantener el diseño de franjas rojas y blancas. En cambio, en Estados Unidos, es común encontrar la versión con los tres colores. En España, aunque el poste no está tan extendido como en otros países anglosajones, sí puede encontrarse en barberías más tradicionales o vintage, como parte de una estética retro.
En el siglo XVIII, a medida que la medicina se profesionalizó, se estableció una clara distinción entre barberos y cirujanos. En Inglaterra, por ejemplo, el gremio de barberos-cirujanos fue oficialmente separado en 1745, cuando se fundó el Royal College of Surgeons.
Desde entonces, el poste quedó como un símbolo nostálgico de aquellos tiempos en los que un corte de pelo podía ir acompañado de una extracción de muela… o algo peor.



