sábado, 29 noviembre, 2025

El timple, alma sonora de Canarias

Sin lugar a dudas, el timple es uno de los símbolos de identidad del pueblo canario. Sin él no se concibe una buena parranda o una romería. Es más, si un fotógrafo o pintor quisiera realizar un bodegón que representara nuestro tipismo, en el cuadro o en la foto aparecería sin duda un timple.

A pesar de esa fuerte vinculación entre la canariedad y dicho instrumento, sus orígenes son inciertos y no hay acuerdo entre los expertos e historiadores sobre su procedencia. Una de las personas que intentó dar respuesta a esta cuestión fue el musicólogo, ya fallecido, Lothar Siemens.

En una primera aproximación a ese posible origen encontramos una serie de leyendas urbanas de difícil comprobación. Una de ellas achaca su creación a un constructor de guitarras de Lanzarote y otra lo vincula a un catalán que llegó a Canarias hace dos siglos.

En estos momentos, lo único que se puede decir a ciencia cierta sobre el origen del timple, es que no es una herencia del mundo indígena canario ya que, a pesar de que las crónicas hablan del gusto musical de nuestros ancestros, estos no conocían los instrumentos de cuerda. Por ello hemos de considerarlo como un instrumento que llegó o empezó a conformarse tras la conquista militar de las islas.

Lothar Siemens plantea, con mucho acierto, la necesidad de descubrir si esa nueva población que llegó a las islas lo inventaron o procedieron a adaptarlo a partir de un instrumento similar. Esta segunda opción parece a todas luces la más probable.

En España y Portugal hay guitarrillas similares a la nuestra. Desde allí, tras el descubrimiento de América, se  extendió su uso al nuevo continente llevadas por los colonos europeos.

En la América de habla hispana se conoce a estas guitarrillas como “triple”. Esa denominación también se usó en las primeras referencias para denominar al actual  timple canario. Posiblemente, en épocas posteriores se le añadió una “m” pasando a ser conocido, a partir de ese momento, como en la actualidad.

A pesar de su similitud con otros instrumentos, el timple tiene una característica que lo hace único, su caja de resonancia es estrecha, alargada y abombada por debajo.

Esa característica lo vincula a otros instrumentos similares usados en África. Se cree que esa conexión puede haberse creado en Lanzarote y Fuerteventura, islas que recibieron en su momento una gran presencia de berberiscos.  El propio Lothar Siemens recogió en su obra varios testimonios antiguos en los que se llamaba al timple “guitarrillo majorero”.

Sea cual sea su origen, europeo o africano, el timple debe mantenerse vivo. No puede convertirse en un regalo típico para los que nos visitan o un elemento de vitrina.

Su música debe seguir acompañándonos en nuestro día a día.

Juan Carlos Saavedra Guadalupe
Juan Carlos Saavedra Guadalupehttps://juancarlossaavedra.com/
Escritor y divulgador cultural. Canal de WhatsApp: Juan Carlos Saavedra

1 COMENTARIO

  1. Interesante artículo, Juan Carlos. Sea como sea, cuando uno escucha el sonido del timple sabe que está muy cerca de casa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Información básica de protección de datos

Responsable: Moisés Castilla Melián.

Finalidad: publicar su comentario, sugerencia o valoración. 

Derechos: puede ejercitar su derecho de acceso, rectificación, supresión y otros, tal como aparece en la información ampliada que puede conocer visitando nuestra política de privacidad. https://pagina13.es/politica-de-privacidad/

Compártelo:

spot_imgspot_img
spot_imgspot_img

Popular

Otras noticias
Página 13

Pablo Milanés: la voz que aprendió a quedarse

El 22 de noviembre de 2022, el mundo amaneció...

“Berlín 90”: el día que Taller Canario cantó la caída del muro

Cuando el Muro de Berlín cayó la noche del...

Un manuscrito de García Márquez

He visitado Buenos Aires en cinco ocasiones. La capital...

El perdón de los Reyes Católicos a cambio de conquistar Canarias

La conquista de Canarias dejó tras de sí episodios...