En el corazón del movimiento psicodélico de los años 60, Jefferson Airplane fue una de las bandas más influyentes de San Francisco. Con su sonido eléctrico, sus letras cargadas de crítica social y su presencia constante en los eventos contraculturales más significativos de la época —como el Monterey Pop Festival y Woodstock— el grupo ayudó a definir la era del “verano del amor”.
Pero en mayo de 1973, un gesto de agradecimiento de la banda a su ciudad natal se vio frustrado. Jefferson Airplane planeaba ofrecer un concierto gratuito en el Golden Gate Park, un sitio emblemático de la comunidad hippie. Sin embargo, las autoridades de San Francisco aprobaron poco antes una resolución que prohibía el uso de instrumentos electrónicos en los parques públicos. Esta medida, dirigida principalmente a frenar la proliferación de conciertos masivos no regulados, afectó directamente a la banda. La policía impidió que el evento se llevara a cabo, generando indignación entre los músicos y sus seguidores.
Aunque la banda ya estaba evolucionando —pronto se transformaría en Jefferson Starship y más tarde en Starship.
En 1985, Starship lanzó “We Built This City”, un tema que alcanzó el primer puesto en el Billboard Hot 100. Si bien fue compuesto por autores externos (Bernie Taupin, Martin Page, Dennis Lambert y Peter Wolf), la interpretación y producción del grupo estuvo fuertemente marcada por sus experiencias. En particular, el estribillo —“We built this city on rock and roll” (“Construimos esta ciudad sobre el rock and roll”)— puede leerse como una crítica directa a las autoridades de San Francisco por haber olvidado las raíces musicales y culturales de su auge urbano.
“We Built This City” fue un éxito rotundo en términos comerciales. Su sonido pulido, orientado al pop de los años 80, contrastaba drásticamente con las raíces psicodélicas y rebeldes del grupo. Esto le valió críticas duras: en múltiples encuestas ha sido calificada como una de las “peores canciones” de todos los tiempos, precisamente por la disonancia entre su mensaje contracultural y su estética comercial. Sin embargo, para Starship, fue una forma de catarsis, una reivindicación de su papel en la historia cultural de San Francisco.
La canción incluye referencias directas a la ciudad, como el Golden Gate y la frase “Marconi plays the mamba” —un guiño simbólico a la transmisión de ideas revolucionarias a través de la radio. Aunque el mensaje se volvió más universal con el tiempo, muchos fanáticos siguen viendo en el tema un reclamo específico a San Francisco: una ciudad construida por la cultura del rock que luego intentó silenciarla.
Hoy, más de medio siglo después del concierto frustrado, el episodio sigue siendo un símbolo de la tensión entre la institucionalización urbana y la cultura alternativa. San Francisco, epicentro de tantas revoluciones culturales, también fue escenario de sus contradicciones más notorias.
Jefferson Airplane —y luego Starship— no solo pusieron música a una generación, sino que también dejaron testimonio de las batallas que enfrentaron. “We Built This City” es más que una canción pop: es una declaración de identidad, una protesta disfrazada de estribillo pegajoso, y una historia de cómo una ciudad puede morder la mano que la alimentó… y cómo esa mano responde con música.



