El 31 de mayo de 2025, la célebre composición «El Danubio Azul» de Johann Strauss II fue transmitida al espacio en una iniciativa conjunta de la Oficina de Turismo de Viena y la Agencia Espacial Europea (ESA). Esta transmisión, parte del proyecto «Waltz into Space», conmemora el bicentenario del nacimiento de Strauss y el 50º aniversario de la ESA.
La Orquesta Sinfónica de Viena interpretó la pieza en el Museo de Artes Aplicadas de Viena, bajo la dirección de Petr Popelka. Simultáneamente, la señal fue enviada desde la antena de espacio profundo de la ESA en Cebreros, Ávila, hacia la sonda Voyager 1, que se encuentra a más de 25.000 millones de kilómetros de la Tierra. Se estima que la señal alcanzará la sonda en aproximadamente 23 horas, viajando a la velocidad de la luz.
Este gesto simbólico busca corregir la omisión de «El Danubio Azul» en los discos de oro enviados con las sondas Voyager en 1977, los cuales contenían una selección de música y sonidos representativos de la humanidad. La iniciativa también rinde homenaje a la asociación de la pieza con la exploración espacial, popularizada por su inclusión en la película «2001: Una odisea del espacio» de Stanley Kubrick.
Además de la transmisión, el proyecto permitió a 13.743 personas de todo el mundo apadrinar cada una de las notas del vals, convirtiéndose en «embajadores» de esta misión cultural. El evento fue retransmitido en directo en diversas ciudades, incluyendo Madrid y Nueva York, permitiendo a una audiencia global participar en esta celebración de música y exploración espacial.
«Waltz into Space» representa una fusión de arte y ciencia, uniendo el legado musical de Strauss con la aspiración humana de conectar con el cosmos.



