El Tribunal Supremo celebra hoy lunes una sesión crucial en el juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, el conocido como caso Koldo. El lunes 27 de abril ha llegado como uno de los momentos más importantes del procedimiento, con las declaraciones de siete agentes de la UCO que llevaron todo el peso de la investigación. Su relevancia es especial: al ser agentes de la ley, sus testimonios están considerados como objetivos, sin carga opinativa.
El juicio encara así su recta final. Según el calendario previsto, el miércoles está reservado para los interrogatorios a los tres acusados —el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama—, mientras que el jueves se prevé que las partes expongan sus informes finales. La Fiscalía Anticorrupción solicita 24 años de cárcel para Ábalos y 19 años y medio para Koldo García por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación.
La tensión del juicio se ha intensificado en los últimos días por un flanco inesperado. Los magistrados de la Sala de lo Penal deberán abordar en su sentencia si el testimonio de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, es constitutivo de un delito de falso testimonio, después de que los informes de la UCO hayan contradicho punto por punto la versión que ella presentó por escrito. Esta derivada añade un componente político de primer orden a un proceso que ya acapara la atención de toda España, a pocos días de conocer el veredicto final.




