El Consejo de Ministros aprobará el próximo martes 28 de abril el anteproyecto de ley que reforma la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, una norma que data de 1995 y acumula ya tres décadas de vigencia. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, realizó el anuncio durante un acto organizado por la Autoridad Laboral Europea, y eligió el 28 de abril de forma deliberada, fecha en que se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
La reforma llega tras el acuerdo alcanzado entre el Ministerio de Trabajo y los sindicatos CCOO y UGT, aunque sin la participación de la patronal. El texto introduce cambios de calado que afectarán especialmente a empresas de todos los tamaños. Entre las medidas más destacadas, la reforma contempla una mayor gestión de los riesgos psicosociales y ergonómicos, incluyendo el bienestar de los empleados y el teletrabajo, así como mayor protección para la diversidad generacional en las plantillas y para las trabajadoras embarazadas o en periodo de lactancia. Además, el texto traspondrá la Directiva de Diligencia Debida en Sostenibilidad Corporativa y establecerá límites al uso de algoritmos en el trabajo.
La norma no está exenta de polémica. Las pequeñas empresas se enfrentan a mayores costes derivados de la burocresia y de las nuevas exigencias que el anteproyecto impone, algo que las asociaciones de pymes ven con preocupación. Representantes del sector empresarial también critican que el texto fue negociado en una fase y modificado en la siguiente, complicando el consenso. Aunque el anteproyecto reciba el visto bueno en el Consejo de Ministros, el trámite parlamentario posterior podría modificar ampliamente el texto, en un momento marcado por la falta de mayorías estables en el Congreso.




