El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se desplazó este jueves al Campo de Gibraltar para reunirse con representantes locales y explicar sobre el terreno las claves del acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y el Reino Unido en relación con el Peñón.
El acuerdo, cuya aplicación provisional está prevista para el 15 de julio de 2026, tiene como objetivo principal garantizar la prosperidad de toda la región mediante la eliminación de barreras físicas a la circulación de personas y mercancías entre España y Gibraltar, preservando al mismo tiempo el espacio Schengen, el mercado único y la unión aduanera.
El texto, cerrado en diciembre de 2025 tras más de cuatro años de negociaciones, aborda el principal escollo práctico del Brexit en la zona: la frontera entre Gibraltar y La Línea de la Concepción. Desde la óptica española, el acuerdo refuerza significativamente la posición de Madrid: España tendrá capacidad de veto sobre los permisos de residencia en Gibraltar y asumirá la expedición de visados de corta duración para quienes entren por su territorio.
El Gobierno de Gibraltar ha valorado el plazo del 15 de julio positivamente, afirmando que aporta certeza y tiempo adicional para que las empresas locales se adapten a los nuevos procedimientos aduaneros. La visita de Albares tiene un claro componente pedagógico: explicar a los vecinos y empresas de una comarca que vive a caballo entre España y el Peñón cómo cambiará su día a día cuando caigan las barreras físicas en la frontera que durante décadas ha generado colas, fricciones diplomáticas y pérdidas económicas.




