Amnistía Internacional ha presentado este martes su informe anual sobre los derechos humanos en el mundo y ha advertido contra la emergencia de un nuevo orden global basado en la lógica de la “depredación” practicada por varios líderes mundiales, entre los que destacó al estadounidense Donald Trump, el israelí Benjamín Netanyahu y el ruso Vladímir Putin. La presentación tuvo lugar en Londres, ante medios de todo el mundo.
El informe analiza la situación de 144 países y concluye que el mundo atraviesa uno de los momentos más críticos desde la creación del sistema internacional de derechos humanos tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. En Gaza, la población civil sigue atrapada en lo que la ONG califica de genocidio. En Ucrania, los bombardeos continúan golpeando infraestructuras esenciales. En Sudán, se cumplen tres años de guerra y de la mayor crisis humanitaria del mundo. Las instituciones internacionales han sufrido los “peores” ataques desde 1948, con las sanciones estadounidenses contra jueces y fiscales de la Corte Penal Internacional y la retirada de Estados Unidos de decenas de convenios internacionales.
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, fue contundente al presentar el documento: “La humanidad misma se encuentra bajo ataque”. Según explicó, el mundo ha entrado en una nueva fase donde ya no se trata de advertencias, sino de una realidad consolidada: “Ya no estamos ante un colapso inminente, estamos dando cuenta de su llegada”. Pese al sombrío diagnóstico, la organización celebra las acciones de ciudadanos en varios países que, a veces arriesgando sus vidas, han defendido los derechos humanos frente a la presión de sus gobiernos, señalando que la resistencia civil sigue siendo una fuerza viva en todo el mundo.



