Los jueces de la Corte Penal Internacional confirmaron este jueves, por unanimidad, los cargos por crímenes de lesa humanidad contra el expresidente filipino Rodrigo Duterte por las mortales campañas antidroga que presuntamente supervisó mientras estuvo en el poder. La decisión, esperada tras las audiencias preliminares celebradas en febrero, representa un hito histórico en la justicia internacional: Duterte será el primer exjefe de Estado asiático en ser juzgado en la CPI.
Los jueces concluyeron que existen motivos fundados para creer que Duterte es responsable de asesinatos y tentativas de asesinato en el marco de un ataque generalizado y sistemático contra la población civil en Filipinas entre el 1 de noviembre de 2011 y el 16 de marzo de 2019. Los cargos incluyen su presunta implicación en al menos 76 asesinatos relacionados con su “guerra contra el narcotráfico”, aunque los fiscales sostienen que esa cifra es tan solo una fracción del total de víctimas, que podría elevarse a varios miles según las organizaciones de derechos humanos.
El caso será transferido a una Sala de Primera Instancia, que determinará los próximos pasos del procedimiento, incluido el calendario del juicio. La defensa del exmandatario, de 80 años, alega persecución política y ha cuestionado repetidamente la competencia del tribunal. Sin embargo, la CPI ha rechazado todas las apelaciones presentadas. El proceso abre un precedente de enorme relevancia para la rendición de cuentas de líderes que, amparados en el cargo, pusieron en marcha políticas que derivaron en violaciones masivas de los derechos humanos. Las familias de las víctimas llevan más de una década esperando justicia.




