El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy declaró este jueves ante la Audiencia Nacional como testigo en el juicio por la trama Kitchen, la operación supuestamente orquestada desde el Ministerio del Interior para sustraer al extesorero Luis Bárcenas información comprometedora para el partido y para el propio exjefe del Ejecutivo. Su intervención, que no llegó a los 40 minutos, estuvo marcada por repetidas afirmaciones de desconocimiento sobre los hechos investigados.
Rajoy aseguró que no destruyó pruebas de la caja B del partido, tal y como había declarado Luis Bárcenas, y señaló que no tenía conocimiento del supuesto espionaje al extesorero, calificando la actuación policial como ajustada a la legalidad. Por su parte, la exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal declaró que no recuerda ninguna conversación con el excomisario José Manuel Villarejo en la que le pidiera detener los papeles de Bárcenas.
La secretaria de Organización socialista, Rebeca Torró, calificó de “indecente” la amnesia exhibida por Rajoy y exigió al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, que asuma responsabilidades y aclare si pedirá al expresidente que abandone el partido. El juicio se reanudará el próximo lunes 27 de abril, con nuevas sesiones que podrían arrojar más luz sobre la cadena de mando en el presunto operativo de espionaje. La causa pone de relieve la persistencia de los casos de corrupción vinculados al PP en la agenda judicial, con implicaciones políticas que siguen afectando al principal partido de la oposición en plena precampaña andaluza.




