Con el cartel de ‘Localidades agotadas’ en las dos funciones programadas en el Teatro Leal, los actores Marta Hazas y Javier Veiga han defendido el valor de la comedia como “el mejor vehículo” para hacer llegar al público “los mensajes que queremos contar”.
Los protagonistas de ‘Un matrimonio sin filtros’ han comparecido este jueves junto al alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, para contar los pormenores de una función que ya supera las 160 representaciones en todo el país, y que llega por primera vez a Canarias donde, además de en La Laguna, podrá verse este viernes en Vecindario y el domingo en el Auditorio de la Peña, en El Hierro.
El alcalde destacó la extraordinaria acogida de la obra, que agotó sus entradas días antes del estreno. “La respuesta del público nos demuestra que la apuesta por traer producciones de primer nivel a nuestro escenario es el camino correcto. No solo apostamos por el talento local, sino también traer magníficas obras de ámbito nacional que sitúen a nuestro teatro en la agenda cultural de todo el país», indicó.
Marta Viera y Javier Veiga (que también firma el texto) son matrimonio en la vida real e interpretan en la ficción a un matrimonio en trámites de separación que se enfrenta por la propiedad de la vivienda en la que viven. La adicción al móvil, a las pantallas y a las redes sociales es otro de los puntos importantes de este espectáculo que lleva más de un año en cartel y que la próxima temporada conocerá nuevas versiones en varios países de Hispanoamérica.
Los intérpretes mostraron su satisfacción por “poder trabajar en este teatro tan bonito” y comprobar “lo bien que funciona esta obra y lo bien que viaja el humor”, comentó Marta Hazas, ante la acogida del espectáculo por parte del público lagunero.
“El primer objetivo cuando hago una comedia es que la gente se ría siempre, si no, no es una comedia”, aseguró Javier Veiga. “Este lo podemos comprobar, porque lo escuchamos durante la función” en referencia a la respuesta del auditorio: “cada día está ese nervio, hasta que empiezan las primeras carcajadas, y eso es muy bonito en cada función”.
El también dramaturgo explicó que “este es un espectáculo que habla de muchas cosas, de una relación que se está rompiendo, del desamor, y es muy bonito que la gente recibe esta historia y luego viene y dice: ‘me he reído mucho, pero oye…, Porque yo soy de meter el dedo en el ojo, de hacer a la gente pasar un rato. No pretendo dar ninguna lección, cada uno que saque las conclusiones que quiera, pero que por lo menos te dé para una bonita conversación y para irte del teatro con el corazón lleno, aparte de haberte reído mucho”.
Sobre el papel que juega la tecnología en la función, Marta Hazas considera que “el teléfono móvil es un tercero en discordia dentro de las relaciones, ya sean familiares, de pareja, con nuestros amigos. Es algo que está muy de actualidad, el tiempo que dedicamos a no levantar la cabeza de los móviles y cómo afecta eso a nuestras relaciones personales, en un mundo en el que parece que estamos hipercomunicados y es cuando más incomunicación existe entre nosotros. Nos apetecía llevarlo al teatro y contarlo en clave de comedia”.
¿Y dónde está la clave del éxito de la función? “Es difícil saberlo”, asegura Javier Veiga. “Yo creo que en este caso hablar de un tema tan universal como las relaciones de pareja, evidentemente, y contado por una pareja real, imagino que eso ha sido parte del atractivo, del morbo que pueda generar el espectáculo. Y luego, yo creo que lo que funciona, evidentemente, sobre todo es porque la gente se ríe durante hora y media, pero también sale del espectáculo como reconfortada, a pesar de que se habla de una historia de una ruptura.



