Europa ya reconoce oficialmente que fue Marruecos el responsable de la invasión de Ceuta. Y así la califica. Era una obviedad, pero también una declaración parlamentaria necesaria. Las ayudas de Europa a Marruecos, incluso las transacciones comerciales, podrían verse comprometidas para este país, pero esto que digo es sólo una hipótesis. Los esfuerzos del obediente, sumiso y millonario (gana mucho dinero en Europa) López Aguilar, el jefe de filas teórico de los socialistas españoles en Europa, por revertir la situación, no le han dado resultados. La mayoría de la decisión de los parlamentarios europeos contra Marruecos fue aplastante. López Aguilar se ha hecho más progre dejándose la barba. Su verborrea parlamentaria es inaguantable y, más pronto que tarde, será otra víctima del sanchismo. Tomás Gómez, un socialista honesto, ex alto cargo del PSOE, represaliado en su día por Sánchez, ha dicho en Horizonte (La 4) que Sánchez le hace un daño terrible a la izquierda, que está desesperado, que arruina las carreras de sus ministros para eludir sus responsabilidades (a Marlaska lo tiene de felpudo) y que él intenta salvarse a toda costa, al precio que sea. También ha dicho que compromete la supervivencia de la izquierda española. Todo esto es cierto, pero Sánchez cree que no está derrotado, si logra rascar tiempo, si logra que la legislatura llegue a su final, incluso con cuatro años sin presupuestos. En cualquier país democrático, la no aprobación de unos presupuestos conlleva la dimisión inmediata del primer ministro y de su equipo. Sánchez se ha atrevido a acuartelar al rey en La Zarzuela y el rey no se ha atrevido a asumir su papel de jefe de los ejércitos y por tanto de la seguridad de los españoles. Que no se ampare el monarca en la Constitución, porque el papel del rey en la Constitución es interpretable. Dicen que en octubre visitará Ceuta y Melilla. ¿Pernoctará en Ceuta? Posiblemente, no; ¿y saben por qué? Pues porque Marruecos se sentiría incómodo. Ya le pasó a su padre, don Juan Carlos, que visitó Ceuta y Melilla al final de su reinado y salió escopetado el mismo día. España ya no es un socio fiable para la Unión Europea y se ha convertido en un Estado cobarde ante un enemigo muy inferior en todo, como es Marruecos, incluso en el PIB de manera abismal y en fuerzas armadas, tres veces más débiles que las españolas, que ya empiezan a serlo. Aun así, en medio de la invasión de Ceuta, en estos días ha puesto España a flote un buque de guerra construido ¡para Marruecos!, el país que intenta invadirnos con una guerra híbrida. Esto no lo entiende nadie. Y no lo digo yo, lo dice ya el Parlamento de Estrasburgo, que califica de “invasión” lo ocurrido en Ceuta. Lo que están pasando los ceutíes es terrible, pero este país –España— está muy preocupada por llegar a fin de mes. Sánchez acabará en la cárcel o huido de España, de esto no tengo dudas, pero mientras tanto ha conseguido hipnotizar al partido, adoctrinar a la sincronizada y a obnubilar a sus obedientes ministros. Muy pocos le tosen. Está, además, tan desesperado que hará lo que sea, pero lo que sea, incluso vendiendo media España al que la quiera comprar, para mantenerse en el poder. Y ese camino de Sánchez hacia el absolutismo nos está costando muy caro a todos los españoles. Dentro de poco no se podrá vivir en España. Llevamos camino de eso. Y ahora llámenme facha.



