martes, 16 junio, 2026

El rostro prohibido de Dios: la Trinidad Trifacial que Roma ordenó borrar de la historia

Durante siglos, una imagen perturbadora recorrió las iglesias del mundo colonial: un ser con un solo cuerpo y tres rostros fundidos en uno, cuatro ojos, tres narices y tres bocas. Era Dios. Era la Santísima Trinidad representada de una forma que Roma acabaría considerando intolerable. Hoy, los pocos cuadros que sobrevivieron lo hicieron escondidos, repintados o en el olvido de algún almacén de museo.

Una imagen nacida en la Edad Media

Foto PPazo1995
Foto PPazo1995

La Trinidad Trifacial no nació en América. Sus raíces se remontan a la Europa medieval, donde los artistas buscaban una forma visual de representar uno de los dogmas más complejos del catolicismo: que Dios es uno y trino a la vez, Padre, Hijo y Espíritu Santo en una sola naturaleza.

La solución que encontraron fue radical: una única figura con tres rostros superpuestos o fusionados, todos idénticos, todos los de Cristo. La imagen viajó después a América con los evangelizadores del siglo XVI y encontró allí un terreno fértil. En el mundo andino y colonial, donde las imágenes valían más que mil sermones para catequizar pueblos que no hablaban castellano, la Trinidad Trifacial se convirtió en una herramienta poderosa.

Los pintores del Cusco, de Lima, de Bogotá y de Quito la reprodujeron con maestría. La escuela cusqueña, en particular, produjo algunas de las versiones más elaboradas, con la figura central entronizada, rodeada de ángeles y con atributos papales a sus pies.

El problema que Roma no podía ignorar

Pero la misma imagen que fascinaba a los fieles americanos inquietaba profundamente a los teólogos europeos. El motivo era teológico y también estético: una figura con tres rostros fundidos podía interpretarse como un ser monstruoso, deforme. Y si Dios era eso, ¿qué mensaje se estaba transmitiendo?

Las autoridades eclesiásticas temían que los creyentes, especialmente las poblaciones indígenas recién evangelizadas, tomaran la imagen de manera literal y concibieran a Dios como una criatura deforme. Además, la representación rozaba peligrosamente el terreno de las herejías trinitarias que la Iglesia había combatido durante siglos.

En Europa, la imagen había dejado de usarse. En América, sin embargo, seguía multiplicándose.

1745: Roma dicta sentencia

La respuesta definitiva llegó en 1745. El Santo Oficio, bajo la autoridad papal, emitió una orden formal prohibiendo la representación trifacial de la Trinidad en todo el mundo católico. La decisión fue tajante: aquella iconografía quedaba proscrita, y las obras existentes debían ser retiradas o modificadas.

La orden llegó a las colonias americanas con la fuerza de un mandato incontestable. Lo que siguió fue una operación de borrado sistemático sin precedentes en la historia del arte colonial.

El gran borrado

En muchas iglesias y conventos, los cuadros fueron descolgados y destruidos. En otros casos, los artistas locales recibieron el encargo de repintar las obras: eliminar dos de los tres rostros y convertir la figura en una representación tradicional de Cristo. En algunos templos andinos se han encontrado, tras restauraciones recientes, capas de pintura que ocultan los rostros prohibidos. La imagen original sigue ahí, debajo, esperando.

Uno de los casos más documentados es el del Señor Jesús del Gran Poder del Santuario de la calle Gallardo en La Paz, Bolivia, donde se repintó la imagen eliminando las tres caras y el triángulo que las acompañaba, sin ni siquiera retirar el lienzo de su marco original.

En Bogotá, en el Museo de Arte Colonial, se conserva una Trinidad de Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos donde también se mandó repintar elementos para adecuarla a la nueva normativa.

Los cuadros que sobrevivieron

No todos fueron destruidos ni repintados. Algunos cuadros sobrevivieron precisamente porque nadie los encontró, o porque sus propietarios los ocultaron. Hoy, el Museo de Arte de Lima conserva uno de los ejemplares más extraordinarios: una Trinidad Trifacial anónima de la escuela cusqueña, fechada entre 1750 y 1770, es decir, pintada varios años después de la prohibición. Alguien, en algún rincón del virreinato, decidió ignorar la orden de Roma.

El Museu Nacional d’Art de Catalunya también conserva un ejemplar, mucho más antiguo, de la primera mitad del siglo XVII, que llegó a Europa por vías que aún no están del todo claras.

Estos cuadros no son solo obras de arte. Son actos de resistencia silenciosa contra un poder que quiso borrar una imagen de la memoria colectiva.

Una imagen que sigue inquietando

Lo fascinante de la Trinidad Trifacial es que no fue prohibida por herética, sino por perturbadora. Roma no negó que fuera teológicamente correcta en su intención, sino que temía lo que los fieles pudieran ver en ella. Una imagen de Dios que parece, a primera vista, una criatura de pesadilla.

Quizás por eso sobrevivió. Porque hay imágenes que, cuanto más se intenta borrarlas, más se graban en la memoria.

Moisés Castilla
Moisés Castillahttps://docemasuna.com/
Escritor canario con amplia trayectoria en comunicación digital. Apasionado de la música, la cultura popular y el mundo del motor, colabora en Página 13 con las secciones La Mirilla, Música y Érase una vez, donde combina el rigor informativo con una mirada personal y cercana. Director y cofundador de Página 13. Impulsor del periodismo independiente en Canarias desde una perspectiva crítica y comprometida con la calidad editorial.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Información básica de protección de datos

Responsable: Moisés Castilla Melián.

Finalidad: publicar su comentario, sugerencia o valoración. 

Derechos: puede ejercitar su derecho de acceso, rectificación, supresión y otros, tal como aparece en la información ampliada que puede conocer visitando nuestra política de privacidad. https://pagina13.es/politica-de-privacidad/

Compártelo:

spot_imgspot_img

Popular

Otras noticias
Página 13

Visita del astrofotógrafo Prathamesh Jaju a Gran Canaria

Entrevistamos a Prathamesh Jaju, un joven astrofotógrafo hindú que...

Binter une desde hoy Canarias y Vitoria en vuelo directo

La aerolínea Binter ha inaugurado hoy la ruta directa...

Arona ya cuenta con una puerta propia en el Heliodoro Rodríguez López

Tras el ascenso del CD Tenerife a Segunda División,...