El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó la suspensión de los ataques contra Irán después de que Teherán anunciara el cese de su operación militar, más de 20 horas después de que la República Islámica lanzara sus primeros misiles contra territorio israelí. Netanyahu advirtió que Israel respondería si volvía a ser atacado.
La pausa se produjo después de que el presidente Donald Trump exigiera el cese inmediato de las hostilidades y afirmara que ambas partes buscan alcanzar un alto al fuego. El conflicto supera ya los tres meses de duración y se ha convertido en uno de los principales focos de inestabilidad geopolítica y económica a nivel global. Irán suspendió además todos los vuelos en sus aeropuertos hasta nuevo aviso tras el intercambio de ataques, mientras el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, condenó la ruptura del alto el fuego y reclamó una «desescalada inmediata».
Irán confirmó que el intercambio de mensajes con Estados Unidos se está produciendo en una «atmósfera de desconfianza», y que los eventos de las últimas 24 horas profundizan esa brecha. El choque pone en serio riesgo las negociaciones diplomáticas impulsadas por Washington, que habían logrado cierto avance en semanas anteriores. La comunidad internacional sigue en alerta máxima ante la posibilidad de que cualquier nueva acción militar desencadene una escalada de consecuencias imprevisibles en toda la región.




