El mundo de las leyendas es una herramienta muy valiosa a la hora de conectar a las nuevas generaciones de canarios con la vida de aquellos que nos precedieron. Cuando en un aula se inicia la narración de una historia envuelta en leyenda el alumnado suele “volver a la clase” y prestar atención, somos así de noveleros.
Afortunadamente Canarias está llena de viejas historias y leyendas que enriquecen nuestro patrimonio inmaterial. Sirva como botón de muestra dos de ellas, la de Ferinto y la del “Corazón Partido”.
La primera de ella nos lleva a la isla de El Hierro. La leyenda nos cuenta como en el momento en que Jean de Bethencourt llegó a El Hierro con afán de conquista, un bimbape, como se conoce a los primeros pobladores de la isla, llamado Ferinto se enfrentó a los conquistadores con gran valentía.

Este se convirtió en un verdadero quebradero de cabeza para los normandos que no veían como acabar con él.
Algunos de sus compañeros lo traicionaron y revelaron a los europeos el lugar donde este se escondía. Estos se prepararon para capturarlo y lograron rodearlo, pero este pudo escapar, aunque en su huida fue perseguido por los europeos hasta ser acorralado al borde de un barranco cercano a la actual Valverde.
Viéndose a punto de ser capturado dio un gran salto logrando pasar al otro lado del abismo. El lugar donde se produjo esa proeza es hoy conocido, en honor a la leyenda, como “el salto del guanche”.
Al otro lado del barranco se encontró otra vez con tropas castellanas que lo hieren de muerte. En ese momento Ferinto lanza un fuerte grito que fue escuchado por su madre en el otro lado de la isla, un lugar que hoy es conocido como La Dehesa.
Al oírlo su madre exclamó “Mi hijo a muerto”
La segunda leyenda, la del “Corazón Partido” nos viene La Laguna, en Tenerife.
En la zona, que antes se llamaba Araguy, existió una gran colonia guanche dedicada al pastoreo. De padre a hijos se fue pasando la leyenda de un joven llamado Guy, que fue muerto en el lugar por las tropas castellanas durante la conquista. Su cuerpo calló al barranco, junto a una cueva donde se protegía de los invasores su amada, llamada Ara.
Esta al ver a su amado muerto lanzó un gran grito que hizo que una laja de la pared se cayera, dejando una marca en el risco de un corazón partido, símbolo del amor que se había roto por la muerte de Guy.
Esto era una leyenda que circulaba por La Laguna durante mucho tiempo y que volvió a la actualidad en el año 2009 cuando se hicieron labores de limpieza del barranco de La Verdellada . En ese momento se encontró en una cueva, cubierta por maleza, una marca en la pared que representaba precisamente una imagen de un corazón partido.
¿Confirmación de la leyenda o marca en la pared que interpretó alguien de forma literaria y que luego se convirtió en leyenda?
Quizás esas dudas son las cosas que mas nos atraen de las leyendas…



