Cientos de miles de personas participaron este domingo en el segundo día de funeral público por el ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán fallecido en febrero durante los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra el país. Los máximos dirigentes iraníes y tres de los hijos del líder supremo asesinado reaparecieron en público en la Gran Musalla del Imán Jomeini de Teherán, en una señal de confianza en su seguridad tras el conflicto. Según cifras oficiales citadas por medios iraníes, más de un millón de pasajeros utilizaron el metro de Teherán solo durante la mañana del domingo para acudir a la ceremonia.
La jornada estuvo marcada por un ambiente de fuerte tensión política. Cientos de miles de asistentes corearon consignas contra Estados Unidos e Israel mientras reclamaban venganza por el ataque del 28 de febrero que costó la vida al líder de 86 años y a otros altos cargos. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán advirtió que el país no debe ser subestimado, describiendo el ambiente de las ceremonias como una mezcla de resistencia y exigencia de justicia.
El gran interrogante que sobrevuela los funerales sigue siendo la ausencia de Mojtaba Jamenei, el hijo señalado como sucesor de su padre. Israel ha amenazado también con su vida y el dirigente no se ha mostrado en público desde el ataque que mató a su padre, lo que mantiene abiertas las dudas sobre el liderazgo efectivo del país en este periodo. Las ceremonias fúnebres continuarán varios días más, con un cortejo previsto por las calles de Teherán y el traslado posterior de los restos a la ciudad de Qom, antes del entierro definitivo en Mashad.




