El exmagistrado Javier Gómez de Liaño ha dirigido una hermosa carta abierta a la jueza Beatriz Biedma, amenazada de muerte por las cloacas del PSOE e instructora del caso del hermano de Pedro Sánchez, que acabó en la condena de este último. Saben ustedes que la parte “progresista” del Consejo General del Poder Judicial se negó a firmar un comunicado de apoyo a esta mujer, que ha sido amenazada, ella y su familia, perseguida, vilipendiada en las redes, algo inédito en la democracia española. El artículo del exmagistrado (actualmente ejerce la abogacía), publicado por el diario El Debate es todo un canto a la independencia judicial y una crítica a lo que está ocurriendo en España. Voy a reproducir unos párrafos, quizás los más elocuentes. Dice Liaño: “Quienes pertenecemos a este mundo sabemos que el poder judicial, pese a su enorme importancia, lleva muchos años soportando el acoso procedente de diferentes sectores, pero lo ocurrido con usted, doña Beatriz, es, sin duda alguna, el suceso más grave de la historia judicial española desde que la democracia existe, pese a que algunos se nieguen a admitirlo, entre los que merecen ser incluidos los nueve vocales del Consejo General del Poder Judicial que se negaron a firmar un comunicado de apoyo y respaldo presentado por sus compañeros y que a muchos produjo la impresión de estar ante sujetos que sólo entienden la justicia en clave ideológica y especulan con ella alterando su pureza. Si el hombre no fuera un animal olvidadizo y, a veces, también ingrato y mezquino, todos los que, de una forma u otra, por acción u omisión, han atacado a su señoría, como antes o al tiempo han hecho con otros jueces, tendrían que sentir vergüenza, si es que la tuviesen”. Palabras duras, sabias, tremendamente reveladoras de lo que está pasando con el intento de colonización judicial a los jueces por parte de Sánchez y de su entorno, colonización que ha llegado de lleno a la Fiscalía General del Estado y que amenaza a una parte de la judicatura y hasta al órgano de gobierno de los jueces. Da pánico saber que todo esto está pasando en nuestro país y que una jueza, ¡en España!, haya sido amenazada de muerte por las cloacas de un partido político, haya sido perseguida, haya sido amenazada y hayan puesto en peligro incluso hasta a sus hijos. Termino con el propio Liaño: “Al buen juez nada le llena su espíritu y le reconforta el ánimo como la ley moral dentro de sí mismo”. Bravo por los jueces españoles, una inmensa mayoría, que no se han dejado atraer por los cantos de sirena de los absolutistas. Y bravo por Javier Gómez de Liaño.



