¿Qué se puede esperar de un país cuyo ministro de Transportes se dedica a insultar a la oposición en las redes sociales y abandona sus obligaciones, lo que va a costar casi 200 muertos si se cumplen los peores augurios en dos accidentes graves de trenes? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo anterior ministro de Fomento, Ábalos, está cumpliendo condena por trincón? ¿Qué se puede esperar de un partido gobernante, cuyos dos últimos secretarios de Organización son chorizos y están o han estado en la cárcel por corrupción? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo presidente financiaba sus campañas con el dinero de las saunas para homosexuales de su suegro, incluso con la supuesta presencia en ellas de menores inmigrantes, en las que la mujer de Sánchez era la encargada de la administración? ¿Qué se puede esperar de un país con el hermano del presidente del Gobierno condenado en la trama de corrupción generalizada? ¿Qué se puede esperar de un país que ha perdido toda la credibilidad, mientras financia a otro que lo invade, Marruecos, sin una explicación del presidente a sus compatriotas sobre esa violación territorial en toda regla? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo presidente limita y acota la labor del jefe del Estado, retorciendo la Constitución? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo presidente coloniza impunemente las instituciones, convirtiéndolas en organizaciones a su servicio (Correos, Tribunal Constitucional, Telefónica, Fiscalía, Banco de España, etcétera), con el único motivo de perpetuarse en el poder? ¿Qué se puede esperar de un país que ha perdido toda su credibilidad, que se enemista con las principales potencias mundiales, que se alía con la izquierda rancia, con los terroristas de ETA y con los independentistas con tal de poder gobernar? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo presidente y secretario general del PSOE accede al segundo de esos cargos haciendo trampas y alterando el resultado de las votaciones, engañando a sus propios compañeros? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo anterior presidente socialista, el tal Zapatero, recibe joyas por valor de un millón de euros de Arabia Saudita, y las hurta, y no las declara, en vez de entregarlas a Patrimonio Nacional, como era su obligación? ¿Qué se puede esperar de un país cuyos altos cargos piden comisiones y contribuyen al desprestigio de la nación? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo rey anterior vive en el exilio, atormentado por sus propios errores (queridas, donaciones millonarias inapropiadas), al que, una vez cumplidas sus obligaciones fiscales, no le permiten residir en España? ¿Qué se puede esperar de un país en el que la inviolabilidad del domicilio se ha degradado en beneficio de los okupas, violentando cualquier garantía jurídica? ¿Qué se puede esperar de un país gobernado por decreto, sin que el Parlamento conozca las grandes decisiones del Gobierno? ¿Qué se puede esperar de un país en el que la esposa del presidente del Gobierno puede ser condenada a cárcel por varios delitos graves y que se sentará en el banquillo en los próximos meses? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo presidente copia y falsifica su tesis doctoral? ¿Qué se puede esperar de un país cuyo colonizado Tribunal Constitucional se convierte en el mejor aliado de un tal Pedro Sánchez para salvarle permanentemente el culo y para justificar sus desmanes? Es la marca España, compadres. Sigan votándole y recen.



