1. ¿Qué es Narciso?
Narciso es un huracán insaciable que arrasa por donde va.
2. ¿Cómo le explicarías lo que haces sin usar palabras técnicas?
Hago canciones para intentar acompañar a los demás en su día a día y ayudarles a salirse por un momentito de su realidad.
3. ¿Cómo lidias con el hate?
La verdad es que hate como tal no he recibido mucho alguna vez por redes sociales, pero lidio con ello sin hacerles caso y, muchas veces, les bromeo de vuelta. La verdad es que me lo tomo bastante bien porque significa que estoy haciendo algo distinto y que incomodo a los demás. Para mí, la incomodidad es un claro indicador de evolución.
4. ¿Cómo gestionas cuando las cosas no salen como esperabas o te quedas en blanco?
Pues intento pasar a lo siguiente. Hago un pequeño análisis de qué funcionó y qué no funcionó tanto, y lo intento aplicar directamente en el siguiente proyecto. Soy una persona bastante abierta a aprender y a buscar errores en cualquier lado, porque son las pistas que me acercan cada día más a mi objetivo y a un proyecto más redondo y más profesional.
5. ¿Qué es lo que más te cansa o te quema del mundillo?
Pues mira, la verdad es que todo el mundo quiere una comunidad y un círculo de apoyo, pero nadie está dispuesto — o muy poca gente está dispuesta— a ser esa primera persona que dé la mano. Porque para ayudar a los demás uno tiene que bajar un escalón de un podio ficticio, ¿no? Para ayudar a otra persona uno tiene que agacharse, y entonces la gente no está dispuesta a agacharse o a verse menos cool o menos misteriosa por ayudar a otra persona, pero muchas veces son los primeros en demandar una escena mucho más amigable. Creo que en la música canaria la gente presume de una escena en la que se promociona la igualdad y el apoyo mutuo, pero siento que últimamente la gente solo chupa del bote y no aporta, no devuelve ni pasa esa ayuda a los demás. Siento que es muy feo abrir una puerta y cerrarla detrás, y eso es una de las cosas por las que los canarios no éramos conocidos; éramos conocidos por lo contrario. Yo, en mi caso, intentaré en todo lo posible seguir con la cadena.
6. Donde duele, inspira. ¿Hasta qué punto te vacías de verdad en la letra o mantienes una barrera para protegerte?
La verdad es que siempre intento ser 1 00% honesto; yo no suelo poner filtros en mis canciones. Soy una persona bastante comedida en mi día a día, pero en la música lo que busco y mi máxima es la honestidad. Por eso voy de unas letras súper explícitas a una canción mucho más íntima y personal, porque es mi compromiso con el público: ser transparente y ser honesto. La verdad es que no soy una persona que ponga filtros —creo que está bastante claro a la hora de ver mi música—, y creo que es el único sitio en el que soy completamente transparente.
7. ¿En qué momento dejas de cantar para ti y empiezas a pensar en cómo lo va a recibir el que está al otro lado?
¡Qué buena pregunta! No sé si en algún momento dejo de pensarlo, o sea, es un punto medio. Yo me entrego 1 00% al público y, por eso, pienso que la mejor manera de darle un producto nuevo y honesto es no escuchar para nada lo que ellos quieren escuchar. No soy una persona que considere que el público sepa lo que quiere consumir; el público no sabe lo que quiere escuchar. Ese es mi trabajo: identificar qué es lo que van a necesitar escuchar o qué les va a poder gustar. Lo pienso todo el rato; escribo para mí, pero sí que es verdad que también pienso en cómo va a ser recibido en un concierto, cómo va a ser el directo. Creo que eso no para en ningún momento, creo que está todo el rato en mi proceso creativo.
8. ¿Cuál es tu colaboración soñada?
Hay tantas colaboraciones que no sabría decirte; cada día te podría decir una nueva. Ahora mismo creo que es un poco imposible, pero con Rihanna me encantaría. Creo que podríamos hacer algo muy guay, pero ¿quién no querría hacer algo con Rihanna?
9. La industria exige una exposición constante: redes, estar presente. ¿Cómo proteges tu espacio mental y tu creatividad de ese ruido de fondo?
Pues, en mi caso, tomándomelo como un trabajo y como una rutina. Creo que me ha costado un poco, pero cada vez voy perfeccionando más el saber cuándo estoy trabajando y cuándo no. Más que hacerlo una rutina larga, he conseguido saber aislar 1 5 minutos —como ahora— para trabajar; mi mente está solo pensando en el trabajo y después es fácil salir de ahí y estar al 1 00% en mi vida personal. Aunque sea una persona completamente honesta, obviamente no cuento todo de mi vida, y creo que la clave ha sido entender qué aspectos son de mi trabajo, cómo balancearlos en el día a día y entender que mi trabajo no es un trabajo de oficina, sino un estilo de vida. Creo que el ejercicio que más me ha funcionado ha sido saber entrar y salir de la mente profesional.
10. ¿Qué te dice tu propia música sobre ti mismo que no seas capaz de ver o admitir en tu día a día fuera de los escenarios?
A lo mejor suena muy banal y creído, pero creo que es el talento que tengo y lo bueno que es mi producto. Siempre he sido una persona un poco más… no diría insegura, pero me cuesta ver los progresos que he hecho en mi día a día. Y cuando lo veo en mi música, y veo mi música objetivamente y me paro a pensar las cosas que he hecho con la edad que tenía y la calidad objetiva del producto, pues ahí es cuando digo: «Guau, pues a lo mejor tengo más habilidades de las que yo me admito a mí mismo en mi día a día; a lo me jor no me hace falta tanta formación, ni me tengo que obsesionar con aprender más cosas, simplemente seguir trabajando y seguir probando cosas nuevas».
11 . ¿Qué cualidad envidia Samu de Narciso?
La irreverencia, el pasar por el mundo sin pedir permiso ni perdón, la fuerza y lo entero que es; es invencible. Yo, cuando me pongo en modo Narciso, soy invencible, y lo siento. Cuando yo me visto para actuar, siento una fuerza como un rayo que me atraviesa, como si me hubiera poseído otra cosa. Yo esa fuerza la siento y digo: «Guau, ojalá tener esta fuerza y esta mentalidad en mi día a día, sería invencible».
12. ¿Qué se siente al ver a un desconocido cantando a gritos una letra que escribiste en el peor momento de tu vida?
Es una locura, es una locura, me explota la cabeza. Y de alguna manera, un poco humilde, causa un poco de rechazo… pero no rechazo a la persona. Es como si tú le contaras algo muy íntimo a alguien y esa persona se lo fuera a contar a todo el mundo. En esos momentos es cuando te das cuenta de que has hecho público algo a lo me jor muy íntimo de ti, y que ya está en el mundo, ya está hecho. Y a la vez, ver cómo a esa gente le ha llegado, le impacta y, de alguna manera, le cambia, es fuerte. Es una sensación rarísima, es como si… lo que te digo: le cuentas algo muy íntimo a una persona y de repente esa persona te dice: «No sabes lo que me contó, me cambió la vida». Y de repente se convierte casi en un mandamiento o en la palabra de Dios, que van pasándoselos unos a los otros. Es una sensación muy rara.
13. ¿Qué le dirías a tu yo del futuro?
Que jamás se olvide de dónde empezamos, de dónde vinimos; que todo el dinero y la fama que tengamos no nos opaque la mente; que nosotros nos entregamos al público, nuestro objetivo es ayudar a los demás, es compartir, es hacer buena música, buenos discos, es conectar con los demás. Que no se olvide de eso, que no se olvide de que en algún momento grabamos con una tarjeta de sonido de 50 euros y un micrófono de 20 en un portátil muy, muy cutre. Que todo ese éxito se lo merece, pero que tiene que honrar día a día a la persona que se pasaba las noches sin dormir para que ese sueño se cumpliese.
Narciso, acaba esta entrevista con estas palabras:
«También me gustaría añadir que escuchen mi música, confíen en mí. Tengo un producto bastante bueno en el que creo y me gustaría llegar a todo el mundo. Me gustaría que me dieran una oportunidad, que me sigan, que apoyen mi música, que la compartan, que me vayan a ver. Acabo de sacar una Live Session en la que considero que muestro las habilidades que tengo y que soy bastante competente. Este es mi sueño y lo que necesito es llegar a gente para poder hacer proyectos cada vez más grandes. Siento que se me da muy bien y que puedo hacer canciones bastante buenas —de hecho, ya las hago—, pero les invito a entrar un poco en mi mundo.»



