El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, admitió este martes en el Senado que la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, sí le informó en su momento de un encuentro mantenido con la exmilitante socialista Leire Díez, después de haber sostenido semanas atrás que desconocía esos contactos. Marlaska reveló que fue la propia responsable del Instituto Armado quien le informó de que una militante del PSOE, que después identificó como Leire Díez, se había interesado por la rehabilitación del comandante Rubén Villalba, investigado en la trama.
El cambio de versión se produjo durante su comparecencia en la comisión de investigación del caso Koldo, donde el ministro ha defendido en todo momento la integridad de González. Marlaska ha rechazado haber cambiado de posición y ha respondido con una frase dirigida a sus críticos: «He dado una versión, no cinco». Según recuerdan varios medios, primero negó que esas reuniones hubieran existido, después admitió que sí se produjeron pero que él no fue informado, y ahora reconoce que sí tuvo conocimiento de una de ellas. «No tengo ninguna duda sobre la probidad y el buen hacer de la directora de la Guardia Civil», afirmó, antes de insistir en que nunca ha conocido personalmente a Díez.
Las explicaciones no convencieron a la oposición. La senadora de UPN María Caballero acusó a Marlaska de haber ofrecido versiones diferentes sobre los encuentros y le reprochó que mantuviera a la directora general al frente de la institución. El PP, por su parte, ha vuelto a pedir la dimisión del ministro. El episodio se suma a la presión que atraviesa el Gobierno por el caso Koldo, en un contexto en el que la investigación judicial sobre la trama vinculada a Díez sigue abierta y podría derivar en nuevas comparecencias en las próximas semanas.




