El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene a María Corina Machado como una carta de presión frente a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien recuerda de forma reiterada que la líder opositora podría regresar en cualquier momento al país para enfrentar al aparato chavista. Así lo reveló un reportaje de The New Yorker sobre las maniobras políticas que rodean el futuro venezolano, que cita a una persona conocedora de las conversaciones entre ambos mandatarios: «Trump le dice constantemente: ‘No te sientas muy cómoda, porque en cualquier momento podría enviar a María Corina de vuelta contra ti'».
La revelación llega el mismo día en que el secretario de Estado, Marco Rubio, reafirmó que Washington participará «muy activamente» en el proceso de transición venezolano, en un contexto marcado por meses de tensión entre la Casa Blanca y Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025. Desde la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, Trump ha reconocido a Rodríguez como presidenta interina y ha impulsado acuerdos comerciales y petroleros con su Gobierno, mientras varios intentos de Machado de regresar a Venezuela han sido bloqueados con el argumento de que podrían desestabilizar el frágil proceso político del país, especialmente tras los terremotos que sacudieron la nación el pasado junio.
El manejo simultáneo de estas dos figuras —la oficialista Rodríguez y la opositora Machado— evidencia la estrategia de Washington de sostener la estabilidad a corto plazo sin cerrar la puerta a una eventual restauración democrática. La incertidumbre sobre el calendario electoral venezolano y el papel real que jugará Machado en una futura transición sigue generando presión tanto dentro de la administración estadounidense, con congresistas republicanos como Rick Scott reclamando mayor claridad, como en la propia oposición venezolana, que exige plazos concretos para la celebración de elecciones libres.




