La inflación en España se moderó ligeramente en abril, situándose en el 3,2% en tasa anual, dos décimas por debajo del 3,4% registrado en marzo. Así lo refleja el dato adelantado publicado este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), que señala la electricidad como el principal factor detrás de esta corrección: su precio bajó de manera más acusada que en el mismo mes del año anterior. Los paquetes turísticos también contribuyeron a la moderación al subir menos que hace doce meses.
La inflación subyacente —que excluye energía y alimentos no elaborados— retrocedió una décima hasta el 2,8%, lo que apunta a una cierta contención de las presiones de fondo en la economía española. No todo son buenas noticias, sin embargo: los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales subieron en abril, frente a la bajada registrada en el mismo mes de 2025, lo que ha limitado el alivio en la cesta de la compra de los hogares. El contexto es el de una guerra en Irán que desde finales de febrero ha disparado el precio del crudo a nivel global.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que “el plan de respuesta aprobado en el Congreso y en vigor desde el 20 de marzo está cumpliendo su objetivo principal: que el shock externo de la guerra no se traslade de forma permanente ni a la inflación ni al poder adquisitivo de los hogares”. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, subrayó además el papel protector del mix energético español —con elevada presencia de renovables— frente a las fluctuaciones del mercado mayorista. El propio Cuerpo había anticipado el día anterior que la previsión de inflación para finales de año se elevará hasta el 3,1%, frente al 2,1% calculado anteriormente, en respuesta al nuevo escenario internacional. El dato definitivo se publicará el próximo mes.




