El Banco Santander arrancó 2026 con su mejor resultado ordinario en un primer trimestre. La entidad obtuvo un beneficio neto de 5.455 millones de euros entre enero y marzo de 2026, un 60,3% más que en el mismo periodo del año anterior. Una parte sustancial de ese salto se explica por un efecto puntual: la plusvalía de 1.895 millones generada tras la venta de su negocio en Polonia al Erste Group por aproximadamente 7.000 millones de euros. Si se descuenta ese extraordinario, el beneficio ordinario alcanzó los 3.560 millones, un 12% más, lo que refleja la fortaleza del negocio bancario en sí mismo.
Los ingresos totales llegaron a los 15.140 millones de euros en el primer trimestre, un 3,8% más, apoyados en un margen de intereses de 11.019 millones y unos ingresos por comisiones de 3.357 millones, que crecieron un 6%. Al mismo tiempo, los costes totales descendieron un 3%, hasta los 6.484 millones, reflejando la mejora de eficiencia derivada de ONE Transformation, la estrategia de plataformas globales compartidas que el banco lleva desplegando desde hace meses. En cuanto a clientes, Santander incorporó ocho millones de nuevos usuarios en los últimos doce meses, alcanzando los 176 millones totales, con Openbank en México superando ya el millón de clientes apenas un año después de su lanzamiento.
De cara al futuro, Ana Botín subrayó que la diversificación geográfica y la gestión disciplinada del riesgo son fortalezas clave en un entorno de mayor incertidumbre geopolítica, reiterando los objetivos del banco para 2026-2028. Entre esas metas figura alcanzar más de 210 millones de clientes en 2028 y un beneficio superior a los 20.000 millones de euros. Los accionistas recibirán un dividendo final en efectivo de 12,5 céntimos por acción el próximo 5 de mayo, lo que eleva la retribución total en efectivo contra 2025 a 24 céntimos, un 14% más que el ejercicio anterior.




